viernes, 7 de mayo de 2010

orgullo y prejuicio

Desde la soledad de los ventanales mis pensamientos se disipan, y la niebla aparece. Muchas veces he soñado con despertar lo dormido, por alimentarlo de una pasión digna de película que me hacen creer que puedo verte. Te materializas en mi como una imagen, ya que todo nuestro orgullo no nos permite ver mas allá de las palabras, las caricias y los pensamientos nos hacen evadir de todas las calamidades a las que estamos obligados a vivir. Mi imaginación te siente y te dibuja en su lienzo de esta manera, siendo estúpido el imaginar todo a la perfección de mis sentimientos bajo el pulso de mi mano. Estamos obligados a esconder el valor de nuestras vivencias y callados nos tragamos nuestra real apariencia que se aleja del romanticismo de nuestra época salpicado de ruines, malévolos, planeados. Si yo pudiese materializar nuestros sentimientos y hacerlos realidad sería el hombre mas feliz de la tierra por que habría abierto la jaula en la que vivo. Un universo paralelo nos corrompería y esconderíamos juntos nuestro orgullo junto a las caricias que nos ampararán, por que nos tendremos el uno al otro y podremos saltar cualquier barrera y volar. Volar muy lejos de toda esta sociedad de prejuicio, de las zarpas de la maldad y la hipocresía pertenecientes a una aureola libre conspiradora que se cierne en nuestras cabezas pero quiero creer que somos mas fuertes que eso.